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¿Sabías que… El xilitol es u edulcorante natural?

… El xilitol que contienen algunas bebidas, chicles y caramelos previene y disminuye el riesgo de caries?

El xilitol es un edulcorante natural, extraído de la madera del abedul, con importantes efectos anticariogénicos y bacteriostáticos. Este sustituto natural del azúcar se emplea como edulcorante en bebidas, chicles o caramelos sin azúcar; y previene y reduce la aparición de caries entre un 30 y un 85 %. Además de mermar el riesgo de formación de la placa bacteriana y contener un 40% menos de calorías que el azúcar.

... Deberíamos cambiar nuestro cepillo de dientes al comienzo de cada estación?

¿Tienes nuevo cepillo de dientes para esta primavera? Pocos reclamos publicitarios veremos de este tipo por parte de los dispensadores de uno de los objetos protagonistas de nuestra higiene dental. Sin embargo, lejos de intentar ser un gancho comercial, cada uno de nosotros deberíamos cambiar los cepillos de dientes, de media, cada 3 meses que es lo que dura cada estación del año. Asimismo, aquellas personas que tiendan a cepillarse con más fuerza, y, por tanto, desgasten más su cepillo de dientes, deben cambiarlo antes. De lo contrario, corremos el riesgo de contraer infecciones por los hongos y bacterias que permanecen en las cerdas del cepillo.

… El primer sillón dental fue una adaptación de una silla de peluquería que hizo Josiah Flagg?

A mediados del siglo XVIII los dentistas comenzaron a utilizar, en sus consultorios, sillas de madera que ya se estaban empleando en los pequeños salones de peluquerías. Un primer sillón al que le añadieron dos reposabrazos, para que los pacientes se pudiesen agarrar con fuerza en el momento de la extracción de cualquier pieza dental, y un reposacabezas. En 1790 Josiah Flagg, considerado como el padre de la odontología americana, decide acolcharlo y es cuando comienza a considerarse un sillón odontológico. Sin embargo, y aun siendo la odontología un servicio poco democratizado en cuanto a su acceso por entonces, no sería hasta 1832 cuando James Snell patentó el primer sillón reclinable. Así, transcurrida una década, el cirujano y dentista italiano Giovanni Platerio, tras horas de observación y prácticas con sus propios pacientes para descubrir cómo mejorar la comodidad y efectividad del invento, apostó por un sillón reclinable y de respaldo reducido. Él y los profesionales del sector abandonan las viejas praxis de atención al paciente: apretaban al paciente entre sus rodillas para realizar cualquier tipo de servicio que conllevase una exploración bucal, y la inicial silla de madera evoluciona a una total adaptación a las necesidades del servicio dental.

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