¿Qué aumenta los problemas orales en los deportistas?

Como principales factores causantes de la mala salud bucodental que suelen presentar los deportistas de élite, se pueden enumerar varias, que incluyen:

  • Factores nutricionales, como el consumo  frecuente de carbohidratos y de bebidas energéticas muy ácidas.
  • Alteración de los mecanismos inmunológicos y boca seca por la deshidratación y el entrenamiento intensivo.
  • Los cambios psicológicos, que provocan una disminución de la secreción salival y sequedad de boca.
  • El aumento de la tensión y el estrés, que eleva el riesgo de contractura mandibular.
  • Pocos conocimientos sobre salud bucodental y frecuentes hábitos nocivos.
  • Falta de medidas de prevención eficaces.

¿Es importante tratar un diente fracturado?

Sí, y debe hacerse cuanto antes. Cualquier diente que ha sufrido una fractura que afecte a la corona y no al nervio puede reconstruirse, casi siempre mediante una técnica sencilla, indolora, económica y extremadamente conservadora, que devolverá al diente su aspecto natural sin necesidad de poner una funda.

Si la fractura llegase al final de la raíz, habría que extraerlo.

¿Qué debe hacerse si las encías sangran con facilidad durante el cepillado?

Existe el error frecuente de autotratar el sangrado de las encías utilizando colutorios, lo cual no hace sino que ocultar el problema básico, que en este caso es una acumulación excesiva de placa bacteriana. Lo mejor es cepillarse los dientes, y si el sangrado persiste, acudir al odontoestomatologo, que hará un examen de la cavidad bucal para ver si existe patología.

¿Es necesaria una alimentación equilibrada para prevenir las caries?

Es importante controlar el consumo de alimentos y de bebidas azucaradas entre horas, y optar por aquellos que favorecen la masticación y, con ello, la autolimpieza de los dientes, como las verduras, hortalizas, frutas y quesos frescos, los pescados, carnes, huevos, leche, etc.

¿Cómo usar los cepillos interdentales?

Si existen espacios amplios entre los dientes o llevas aparatos de ortodoncia, puentes o implantes dentales, tu odontólogo puede recomendarte el uso de cepillos interdentales. El tamaño del cepillo debe adaptarse al espacio disponible entre los dientes para evitar que éste entre forzado. Deben realizarse varios movimientos horizontales de vaivén de fuera a adentro, y viceversa, en cada espacio interdental.

¿Cómo utilizar la seda dental?

Corta un trozo de hilo o cinta dental aproximadamente de 50 cm y enrolla unos 35 cm en el dedo corazón de una de tus manos, y el resto del hilo en el dedo corazón de la otra mano, dejando una zona del hilo tensa entre ambos dedos de unos 10 cm. Este hilo que queda entre los dedos es el que debes aplicar entre tus dientes, ayudándote con el pulgar y el índice.

Realiza un movimiento ligero de sierra. Una vez superado este punto de contacto, apoya el hilo, sin hacer fuerza sobre la superficie, de uno de los dientes, curvándolo en forma de C para abrazar cada uno de los dientes y llévalo suavemente hacia la encía. Realiza varios movimientos verticales para eliminar la placa de la superficie dental. No la apliques nunca violentamente contra la encía, ni realices movimientos de vaivén en la zona de contacto con las encías.

A continuación haz la misma operación en el mismo espacio dental, pero abrazando el diente contiguo.

Vete desenrollando el hilo del extremo más largo y enrolla el ya usado para poder tener siempre hilo limpio para ir pasándolo de un diente a otro.

Es posible que la encía sangre los primeros días que se utiliza la seda. Con su uso diario, las encías sanarán y dejarán de sangrar. Si continuara el sangrado, consulte con su dentista o periodoncista.

¿Cómo verificar que los dientes están limpios?

La placa dental es una película pegajosa muy difícil de ver a simple vista sobre la superficie de los dientes. En la farmacia, puede adquirir pastillas o soluciones reveladoras que colorean temporalmente la placa dental y evidencian las zonas en las que todavía queda placa.

Cepilla las áreas que han quedado coloreadas sobre tus dientes hasta que desaparezcan.

¿Qué son los implantes dentales?

Los implantes dentales son el nuevo protocolo de tratamiento para el reemplazo de dientes. Se aseguran al hueso para brindar un soporte permanente de coronas y dentaduras. Los implantes dentales se ven y se sienten como dientes naturales y pueden durar toda la vida.

diente

¿Por qué reemplazar un diente perdido?

Perder uno o más dientes origina un espacio en tu sonrisa, afecta a tu capacidad para masticar adecuadamente y puede modificar tu alimentación y nutrición. Si bien éstos son problemas serios. ¿sabías que la pérdida de dientes también provoca pérdida ósea?

cara

¿Qué es una periimplantitis?

Es una enfermedad similar a la periodontitis que se produce alrededor de los implantes. Se caracteriza por la inflamación de la “encía” periimplantaria y, además, por la pérdida de hueso alrededor del implante dental. Puede dar lugar a importantes problemas estéticos, funcionales e incluso a la pérdida del implante.

¿Qué es la halitosis?

La halitosis o mal aliento es una afección muy común en adultos: afecta a una de cada tres. Ésta puede producirse de forma ocasional, pero, en otras ocasiones, puedo provocar problemas bucodentales más serios como enfermedades periodontales.

¿Qué tipos de halitosis hay?

Hay que distinguir tres tipos principales de halitosis:

  • Halitosis: genuina o verdadera: el mal olor está verdaderamente presente y se puede medir y objetivar. Según el origen del problema, la halitosis se subclasifica en:
  1. Fisiológica: cuando el mal olor se origina en el dorso de la lengua.
  2. Patológica oral: cuando el origen de la halitosis reside en la lengua y está ocasionado también por alguna de las enfermedades de las encías, gingivitis o periodontitis.
  • Pseudohalitosis: cuando una persona tiene la sensación de mal aliento, aunque no exista halitosis.
  • Halitofobia: se diagnostica si el paciente persiste en su idea obsesiva de padecer mal aliento, aunque éste no pueda ser percibido por otros, y tras haber recibido un tratamiento de halitosis verdadera o pseudohalitosis.

¿Cuál es la causa de la halitosis?

La aparición del mal aliento se debe, principalmente, a la presencia de unos gases, denominados compuestos sulfurados volátiles (CSV), en el aire expelido desde la cavidad bucal: sulfuro de hidrógeno, el metilmercaptano y el dimetilsulfuro. Estos productos malolientes resultan de la fermentación bacteriana de proteínas, péptidos, mucinas, o células encontradas en la saliva, sangre, fluido del surco de las encías que rodea los dientes, o de cualquier resto alimentario retenido en las superficies bucales.

¿Cómo sé si tengo mal aliento?

La halitosis patológica de origen oral o bucal (el 90% de los casos ) se caracteriza por la emisión de gases de olor desagradable, perceptible por otros, a través de la cavidad bucal.

Este olor desagradable es más intenso en los primeros momentos del día, tras levantarse (por falta de actividad bucal y la reducción de la saliva) y lo mismo puede ocurrir tras varias horas de ayuno, durante situaciones de mucho estrés o tras hablar durante un tiempo prolongado.

Sin embargo, el propio individuo es el peor evaluador de su propio aliento, por lo que, a veces, la autopercepción de mal sabor o de sequedad bucal puede llevar a pensar que hay además mal aliento, cuando realmente puede no ser así.

Cuando la halitosis se asocia a gingivitis (30% de casos de halitosis patológica oral), se observará una encía enrojecida y que sangra fácilmente y, en ocasiones, un engrosamiento de la encía.

Cuando la halitosis se asocia a periodontitis (en el 30% de casos de halitosis patológica oral), el paciente puede observar una encía inflamada, enrojecida y que sangra fácilmente (en los fumadores no se puede detectar fácilmente esta inflamación) y cambios en la forma o la posición de la encía, movilidad dental; aunque en muchas ocasiones estos signos son poco evidentes, debe consultarse a un periodoncista o dentista para su diagnóstico.

¿Qué es la gingivitis?

Inflamación superficial de la encía. El sangrado es su principal señal de alerta. Si no se trata adecuadamente, puede ocasionar periodontitis.

¿Qué es la periodontitis?

Infección “profunda” de la encía y del resto de tejidos que sujetan el diente. Puede provocar la pérdida dental. Repercute en la salud general: aumenta el riesgo cardiovascular, la descomposición de la diabetes o el parto prematuro.

¿Qué es la mucositis?

Es una enfermedad similar a la gingivitis que se produce alrededor de los implantes. Se caracteriza por la inflamación y el sangrado de la encía que rodea al implante dental. Si no se trata a tiempo, podría evolucionar hacia una periimplantitis.

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