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en dos fases para niños

El tratamiento ortodóncico en dos fases es un procedimiento especifíco para ciertas maloclusiones. Este tratamiento abarca el crear espacio para la alineación de los dientes, corregir hábitos (succión del pulgar, deglución atípica, …) que contribuyen a empeorar la severidad de las maloclusiones y lograr cambios morfológicos y funcionales negativos en el crecimiento de los maxilares y de la cara. La ventaja principal de un tratamiento en dos fases es que aumenta la posibilidad de lograr un resultado saludable, funcional, estético y más estable para el resto de la vida.

Primera fase del tratamiento

Los objetivos de la primera fase del tratamiento son preservar o crear espacio para los dientes, corregir hábitos dañinos y lograr una buena relación entre los maxilares.

Los niños a veces presentan indicios de problemas del tamaño de los maxilares durante su crecimiento. Un maxilar superior y una mandíbula inferior que crecen demasiado o que no crecen lo suficiente pueden reconocerse temprano. Si se descubre una diferencia importante entre los maxilares en niños mayores de 6 años serán candidatos para un tratamiento ortodóncico temprano (Fase I).

Dado que los niños crecen rápidamente, pueden beneficiarse enormemente del tratamiento ortodóncico preventivo de Fase I ya que se realiza con aparatos cuya función será la de dirigir el crecimiento de los maxilares. Así se podrán alcanzar los cimientos necesarios para darle espacio a los dientes permanentes en una relación ósea equilibrada. Esta corrección preventiva podría evitar extracciones de dientes definitivos en el futuro para corregir apiñamientos o incluso evitar tratamientos quirúrgicos para alinear los maxilares. Si este tipo de condición no se trata antes de que salgan los dientes permanentes o se complete el crecimiento, podría crearse una diferencia de los huesos maxilares demasiado pronunciada para que pueda ser corregida sólo con el uso de aparato de ortodoncia en el futuro.

Período de descanso

En este período, tras la Fase I de tratamiento, se vigila el crecimiento y la salida del resto de los dientes permanentes. Se recomienda mantener citas de vigilancia periódicas generalmente con el uso de retenedores nocturnos o mantenedores del espacio que permitan la salida de los dientes definitivos.

Seguimiento interfase del recambio dentario

Cuando se termina la primera fase del tratamiento, los dientes definitivos aún no estarán en sus posiciones finales. Esto se determinará y se completará en la segunda fase del tratamiento. En algunos casos se aconseja la extracción selectiva de algunos dientes temporales (de leche) para mejorar la salida de los dientes definitivos durante esta fase de reposo. Por esta razón es importante acudir a las citas de seguimiento para la observación de la evolución del recambio dentario (suelen programarse cada seis meses).

Segunda fase del tratamiento

El objetivo de la segunda fase del tratamiento ortodóncico (Fase II) es asegurarse de que cada diente tenga una ubicación específica en armonía con los labios, las mejillas, la lengua y los demás dientes. Después de que se establece este equilibrio, los dientes funcionarán en conjunto correctamente. En esta segunda fase el tratamieto puede ser sólo ortodóncico (movimientos exclusivamente dentales) u ortodóncico-ortopédico si todavía persisten discrepancias óseas y hay crecimiento pendiente. La segunda fase del tratamiento suele comenzarse tras la salida de todos los dientes permanentes y cerca del pico de crecimiento puberal. Esta Fase II suele requerir aparato fijo completo en todos los dientes durante aproximadamente 2 años. Al finalizar la Fase II se utilizarán retenedores para estabilizar el resultado y que pueda mantener su hermosa sonrisa.

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